¿Sabemos hacer zumo? by @recomendador

La principal causa de la baja productividad laboral es la falta de implicación por parte de los empleados.

¿Para qué quiero un candidato con excelente curriculum si:

1 Le va a echar cara y va a faltar al trabajo con cualquier pretexto

2 Cuando viene al trabajo su máxima tarea es fichar a la hora X y volver a fichar a la hora Y. En medio puede hacer como que trabaja, pero se irá a desayunar, navegará por su facebook, charlará con sus compis sobre fútbol, famosos y la huelga de los controladores…

3 Ve el trabajo como algo tedioso que le proporciona su sueldo. Lo hace de mala gana.

4 Se considera a sí mismo listo y como tal sabe qué hacer para que las tareas las hagan los demás. El solo se queda en aparentar que hace algo, y apuntarse tantos ajenos. Es un bulto no sospechoso. Un peligro: ¡Un presente ausente¡. Son una especie altamente contagiosa que implican mucho más que tirar el dinero por la ventana, pues encima son maestros en enrarecer los ambientes de trabajo y en el difícil y repugnante “arte” de pasar por víctimas. Hasta tienen la cara de ir de vocacionales.

5 No rinde, de forma consciente, y pasa los días haciendo lo mínimo porque está enfadado o desilusionado con su empresa, y esta actitud se convierte en una forma de castigar a la compañía y a la dirección

6 No está en el trabajo, al que acude físicamente pero no mentalmente.  Practica la “desconexión voluntaria”?

Para eso prefiero a un candidato menos vistoso pero más comprometido y servicial. Porque:

1 Es una persona ética que cumple con su trabajo sin necesidad de tener que sentirse vigilado para ponerse manos a la obra.

2 Se exprime en el trabajo donde da lo mejor de sí porque LE GUSTA su trabajo. (Es necesario matizar que “le gusta” no significa que prefiera trabajar a estar practicando su mayor afición, sino a llevarlo bien).

3 Está en lo que está. En el trabajo, física, mental y emocionalmente.

4 Practica el “carpe diem”, y en consecuencia vive el momento de su trabajo con profesionalidad y cierta o relativa autorrealización.

Los buenos curriculums en muchos casos representan a personas con buena APTITUD pero que esconden una mala ACTITUD. De esos candidatos no esperemos que se expriman en el trabajo, esos malos trabajadores dan poco zumo. Suponen un despilfarro (que no un coste) y una baja productividad para sus  empresas.

Tenemos por un lado el absentismo físico. Hay un porcentaje de absentismo laboral que es puro teatro (¡menudos nominados a los Oscars de la Academia de Hollywood hay entre los curritos y jefes españoles!), bajas médicas irreales. Pero cada actor protagonista de la pelicula “Hoy tampoco voy” solo falta  unos pocos días al año en la mayoría de los casos, porque como buen  infractor no quiere ser descubierto –aunque hay verdaderos profesionales de la baja. En España perdemos el 4,1% de nuestras horas productivas debido al absentismo laboral.

Pero lo peor del pastel está por otro lado: en el absentismo no físico. Sólo el 20% de los empleados (1 de cada 5) da lo mejor de ellos mismos cuando trabaja. Los otros 4 de cada 5 son naranjas secas, sin zumo. Para la empresa, este es el mayor despilfarro, por el alto montante de sueldos que son cobrados por trabajadores poco implicados. Eso es lo verdaderamente preocupante, la falta de relación emocional con la empresa por parte del trabajador. ¡Aquí está la causa que origina el absentismo físico!.

Para terminar el post diré que  a veces el poco zumo de muchos trabajadores tiene su origen en un mal jefe, desmotivador, déspota  y arbitrario. Los malos jefes son responsables de los índices de absentismo y rotación de sus empleados, al causarlo,  de forma que además de dar poco zumo personalmente ROMPEN EL EXPRIMIDOR (digamos que ellos son el exprimidor que saca el zumo de la naranja, pero son “exprimidores rotos”) y hacen imposible que las demás naranjas (sus subordinados) puedan dar todo el zumo que contienen. Un alto porcentaje de los empleados que abandona su puesto de trabajo lo hace por problemas con su jefe. Son jefes no legitimados, jefes que no son líderes. Sin duda,  la falta de líderes de verdad es uno de los grandes problemas que causan baja productividad.

Necesitamos líderes entusiastas, buenos comunicadores, que escuchen,  den confianza y generen ilusión. Y trabajadores más comprometidos.

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